domingo, 13 de noviembre de 2011

Capítulo 16.

-Eric, cariño, ¿qué vas a pedir?-le pregunta Georgine. El duelo de miradas continua incluso mientras Eric contesta.
-Se me ha quitado el hambre.-Tiene un tono bajo y oscuro que me pone la piel de gallina y me eriza el pelo de la nuca. Un trueno suena a lo lejos, una tormenta se avecina. Miro por la ventana extrañada, recordando el cielo azul completamente despejado cuando salía de casa.
Georgine continúa indiferente, pero el silencio incómodo que se establece en la mesa acaba aburriéndola.
-Gabrielle, mi abuela ha reservado una pista en Van der Meer mañana a las diez para nuestro partido.
-¿Un partido?-me pregunta Michael.
-¿Por qué no hacemos un partido de dobles?-se le ocurre a Eric.-Georgine y yo contra vosotros dos.
-De acuerdo-acepta Michael el reto. La conversación empieza a salirse de lo normal. Parece como si, en vez de estar retándose a un partido, se retasen a un duelo a vida o muerte.
Vuelve la oscura sonrisa de Eric. Debería decir que me asusta y me horroriza ese lado malvado, pero lo cierto es que su nueva actitud de chico malo me empuja aun más hacia él.
-Oye, Eric-vuelve a intervenir Georgine, tocándole el cuello de la camiseta.-¿Qué te parece si luego alargamos un poco más la velada tú y yo? Quiero bañarme en el mar.
Eric sonríe y se acerca lentamente a ella. Sé lo que va a hacer a continuación aunque intente negarlo en mi cabeza. Quiero cerrar los ojos e ignorar lo que está a punto de suceder, pero mi parte masoca me lo impide.
Eric besa a Georgine por fin, no sin antes lanzarme una mirada. Michael me mira, pero yo soy incapaz de mirarle, aunque consigo fingir que me da exactamente igual. Porque, realmente, ¿qué puedo hacer?¿Lanzarme al cuello de ambos e impedirles que sigan?¿Hacer una escena dramática agarrando mi bolso y corriendo al baño a llorar? No, no pienso hacer ninguna de las dos cosas. Levanto la cabeza con decisión y miro por la ventana como la lluvia cae. Pero la imagen de su beso se refleja en la ventana y no puedo evitar que mi ceño se frunza ligeramente por la decepción. Pero consigo recomponerme rápidamente antes de que Michel vea mi expresión.
Al final Eric y Georgine se separan. Georgine me mira con suficiencia, diciéndome con los ojos: "¿Te ha quedado ya claro que es mío?" Eric mira a Michael, que le devuelve la mirada apretando la mandíbula.
-¿De verdad teníais que hacerlo?-le pregunta.
-¿Te molesta?-dice Eric entrecerrando los ojos y sonriendo burlón.
-Sí. ¿Quieres arreglarlo fuera?-le amenaza.
-Encantado.
Los dos salen de la mesa y nos dejan, a una divertida Georgine y a mí, mirándoles.
-Michael, ¿qué haces?-voy corriendo tras él, intentando apelar a su sentido común. Le agarro del brazo, que mueve intentando soltarse con brusquedad.
-No te metas en esto, Gabrielle- dice con la mirada llena de decisión. Joder, tengo que detenerles. Georgine me agarra a mí del brazo y me gira hacia ella con brusquedad.
-Déjales, Gabrielle.- Les mira con los ojos llenos de diversión y una amplia sonrisa. Parece como si adorase ver pelear a dos tios, ¿qué la pasa?
Me suelto de su mano y sigo a Eric y a Michael. Ella pone los ojos en blanco con irritación, pero viene detrás.

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